Guía para encontrar el inquilino de tu inversión inmobiliaria

Guía para encontrar el inquilino de tu inversión inmobiliaria

Cómo encontrar un buen inquilino para tu inversión inmobiliaria

Tener un piso en alquiler puede ser una buena forma de sacar un rendimiento extra a tu inversión inmobiliaria. Es normal que, antes de anunciar la disponibilidad de tu apartamento, te preguntes qué pasa si el inquilino no paga a tiempo, o descuida tanto el inmueble que te ocasione continuas pérdidas de dinero. En todo caso, aquí dejamos algunas claves como guía para que encuentres a tu inquilino perfecto, que pague cuando debe y cuide el lugar como si fuera suyo.

1.- Encuentra al inquilino de tus sueños

Según el tipo de vivienda que tengas, piensa qué tipo de perfil le conviene más. ¿Estudiantes, parejas con hijos, parejas con mascotas…? ¿Quieres alquilar todo el piso o que sea por habitaciones? En caso de que no lo hayas planteado, vuelve a redactar el anuncio de alquiler en función de tu inquilino soñado.

2.- Entrevistas personales

Puede que hayas dejado el trámite en manos de un agente inmobiliario de confianza, lo cual te libera de esa responsabilidad para poder dedicarle tiempo a otras cosas. Eso está bien, pero lo más recomendable es que le pidas a tu agente que te presente al posible inquilino antes de firmar el contrato de arrendamiento. De esta manera podrás conocer personalmente al aspirante y saber a qué podrías atenerte, aunque a veces las apariencias pueden engañar.

3.- Legalidad ante todo

Si pides un inquilino perfecto para tu inversión inmobiliaria, es porque tú también cumples todos los parámetros de un buen casero. Y eso va muy de la mano con la legalidad en toda regla. Es importante que se cumplan todos los factores aplicables de la Ley vigente en esta materia. Y así, que se redacte un contrato con las cláusulas que reflejen los acuerdos llegados por el propietario y el inquilino. 

4.- Buen estado de la propiedad

Otro factor que te define como buen casero es el estado óptimo del piso que vas a alquilar. Si hay que aplicar reformas, es mejor hacerlas antes de poner a disposición el hogar. Humedad, cables, muebles rotos, ¡mejor que todo quede arreglado! Y después, refrescar su diseño interior, con cosas como pintar las paredes, actualizar el mobiliario, cambiar la decoración… Esto también puede atraer a personas que deseen un piso bien cuidado y velen porque se mantenga así.

5.- Solvencia del inquilino

Es importante que puedas corroborar la solvencia del inquilino para que no ocurran otras situaciones indeseadas posteriormente. En este caso, se suelen solicitar las últimas nóminas, para comprobar su salario y que puede hacer frente al alquiler cada mes, y su duración (si es un contrato indefinido da una mayor sensación de estabilidad).  Si es autónomo, se suele pedir los últimos trimestres de IVA y/o el último Impuesto de Personas Físicas presentado, como dice este artículo.

6.- Garantías extra

Si desearas estar más seguro con la decisión, se podrían incluir otras garantías por ley, que si son económicas se limitarían a 2 mensualidades de renta. Como se comenta en el portal Ya Encontré, que a su vez entrevista a un abogado experto en Arag: “la Ley de Arrendamientos Urbanos permite que, al margen del mes de fianza que se pedirá en el contrato de alquiler para responder de posibles daños, se puedan solicitar garantías adicionales.  (…) Esta garantía adicional puede vincularse al impago de rentas y/o a responder de los posibles daños ocasionados en la vivienda. Es decir, se puede disponer en el contrato de qué responderá ese dinero en el supuesto que sea necesario aplicarlo”.

¿Conoces el papel de los análisis de mercado en las inversiones inmobiliarias? Si quieres saber más, descúbrelo en este artículo.

Deja un comentario

Cerrar menú